Cómo ahorrar energía en verano

Por mayo 12, 2015 Consejos, Información, Servicios
Ahorrar-energia-en-verano

Este año las altas temperaturas veraniegas han llegado antes de tiempo, superando claramente los 30ºC en la mayor parte del país. Probablemente esta situación te haya cogido de improviso y no sabes cómo afrontar estos cambios sin que tu bolsillo lo note. Por ello, vamos a repasar cómo ahorrar energía en verano, que aunque aún no haya llegado, lo parece. 

El Sol, el nuevo enemigo

Si en tu casa incide de manera directa, debes tener en cuenta que tus ventanas harán de efecto invernadero, dejando que el interior se caliente, pero impidiendo que ese calor salga al exterior. Por lo tanto, debes evitar que toda esa radiación afecte al interior mediante toldos, persianas o cortinas (el efecto será parecido al del parasol en un coche). Ten especial cuidado a partir de las 12:00. Si estás de suerte y tu casa da a norte o el Sol no incide tantas horas en tu fachada, aprovecha la luz natural para iluminar el interior. Los momentos del día en que tengas que «encerrarte», utiliza bombillas de bajo consumo. En este artículo te explicamos cómo elegir correctamente una bombilla.

Poco a poco se acerca el periodo del año en el que hay más horas de Sol al día. Para poder ahorrar energía en verano será necesario que ventiles la vivienda a primera y última hora, justo cuando ya no incide el sol. Además, serán las horas más frescas por lo que te ayudará a bajar la temperatura del interior.

Cuidado con los aparatos eléctricos

Las anteriores recomendaciones son medidas pasivas que puedes tener en cuenta para ahorrar energía en verano, su aplicación es sencilla y gratuita. En cambio, probablemente no sean suficientes para conseguir una temperatura agradable en el interior de tu vivienda. El uso de un ventilador te ayudará con la sensación de calor, parecerá que la temperatura ha bajado unos 3ºC. Si recurres a un aire acondicionado porque con el ventilador no alcanzas, ten en cuenta que normalmente no salvan mucho más de 10ºC a un coste aceptable, por lo que fija la temperatura de funcionamiento entre 24 y 26ºC.

Ten cuidado también con la nevera. Fija su temperatura de funcionamiento entre 4 y 6ºC (y el congelador entre -18 y -15ºC). Por otro lado, debes esperar a que los alimentos se enfríen antes de meterlos dentro, así como mantener la puerta cerrada todo el tiempo posible. Por último, con la subida de temperaturas es recomendable que le eches un vistazo a tu instalación eléctrica si ya tiene algunos años, así como controlar la existencia de fugas y cerciorarte de que tu vivienda está correctamente aislada. Si no sabes cómo, en InsosGroup podemos ayudarte con un estudio de ahorro de energía.

Foto: JuaneDC

Comentarios